Alguien no está conmigo,
esa persona querida;
solo el recuerdo he quedado,
de la que fué vida un día.
Se fué... por esos caminos,
que nos presenta la Vida,
partió, siguiendo su sino,
del Tiempo, que todo la olvida.
Miro tu sitio, a mi lado,
ahora que ya no estás
y cómo te echo de menos:
no te olviaré, jamás.
Me hace falta tu presencia,
sin tí, la mesa está vacía,
la casa se haya vacía,
sin tener tu companía.
Y, la Vida, sigue igual, afuera,
con el pulso del eterno carnaval
sin darnos un poco de paz, siquiera,
para poder, el alma, descansar.
Ello me obliga a seguir adelante,
a respirar... y seguir existiendo,
en medio del mundo que goza y rie,
mientras mi alma sigue gimiendo.
Ése es el drama que llevaré,
a lo largo de mi existencia;
jamás, por siempre, te olvidare
por que eres parte de mi conciencia.
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