Tú, que esperas,
tras las ventanas,
de tu cuarto, solitario,
a, que llege, el Amor.
Tú, que pasas las horas, largas,
buscando el sueño, que no llega,
por que tu corazón está inquieto,
sin tener a quién amar.
Tú, que al despertarte, a medianoche,
con la sensación de que, algo, falta;
un complemento, para tí
y te abruma la soledad.
Tú, la figura solitaria,
que paseas invisible,
por las calles y avenidas,
buscando, con quién, hablar.
Tú, con la Luna de papel,
vives, con pena y dolor,
deseando, siquiera una vez,
que, a tur cuarto, llegara el Amor.
sábado, 28 de enero de 2017
Volviera
Quiero volver a pisar
los suelos, de me tierra;
respirar sus aires,
volver... regresar...
Anhelo estar allí,
bajo ese cielo,
contemplando el paisaje;
com sueño, desde aquí.
Mientras, más, voy caminando
y cambiando de panoramas,
no importa donde me encuentre,
mi tierra, voy recordando.
Y, en mis ojos, reflejados,
van, un sin fín, de parajes,
de mis suelos, los rincones,
qu viven, por mí, recordados.
Mi deseo, car: volver.
Sentir, con tu vida, la mía,
como cuando, allá, vivía,
bajo tu cielo, encantado.
los suelos, de me tierra;
respirar sus aires,
volver... regresar...
Anhelo estar allí,
bajo ese cielo,
contemplando el paisaje;
com sueño, desde aquí.
Mientras, más, voy caminando
y cambiando de panoramas,
no importa donde me encuentre,
mi tierra, voy recordando.
Y, en mis ojos, reflejados,
van, un sin fín, de parajes,
de mis suelos, los rincones,
qu viven, por mí, recordados.
Mi deseo, car: volver.
Sentir, con tu vida, la mía,
como cuando, allá, vivía,
bajo tu cielo, encantado.
Invernal
El viento, susurra,
entre los árboles
y forma, erráticas, figuras,
bailando, con ondas
entre las lagunas
que, la lluvia, dejó.
El frío, recurre el campo
y en cada objeto que encuentra,
deja su marca de hielo,
con un nimbo desolador,
que, hace, a las cosas,
aparecer solitarlas.
Tras, los húmedos, cristales,
unos ojos, tristes...
un rostro, espera;
las horas pasan
y el vibrar, de un corazón,
en el frío, late, sin repuesta.
Y, en el gélido campo,
dn donde juega, el viento;
los pensamientos, corren,
cual, invisibles, fantasmas,
entre, las cortinas, que tramó la lluvia,
en un día invernal.
entre los árboles
y forma, erráticas, figuras,
bailando, con ondas
entre las lagunas
que, la lluvia, dejó.
El frío, recurre el campo
y en cada objeto que encuentra,
deja su marca de hielo,
con un nimbo desolador,
que, hace, a las cosas,
aparecer solitarlas.
Tras, los húmedos, cristales,
unos ojos, tristes...
un rostro, espera;
las horas pasan
y el vibrar, de un corazón,
en el frío, late, sin repuesta.
Y, en el gélido campo,
dn donde juega, el viento;
los pensamientos, corren,
cual, invisibles, fantasmas,
entre, las cortinas, que tramó la lluvia,
en un día invernal.
Tu puerta
¿En dónde está la puerta,
hacia el mundo interior,
en donde mora tu alma
y tu corazón?
¿Cuál es la puerta
que lleva a tu vida
y lo que, ella, significa,
para existir?
¿Por qué ocultas la puerta
que conduce a tu amor,
si sabes da la soledad,
que, a tu lado, permanece?
No ocultes la puerta,
que lleva a la culminación,
de lo que debe ser,
el gozo, de lo inevitable.
Are, yá, la puerta;
no hay cerradura, afuera,
sólo, desde el interior,
puedes, tú, abrir.
hacia el mundo interior,
en donde mora tu alma
y tu corazón?
¿Cuál es la puerta
que lleva a tu vida
y lo que, ella, significa,
para existir?
¿Por qué ocultas la puerta
que conduce a tu amor,
si sabes da la soledad,
que, a tu lado, permanece?
No ocultes la puerta,
que lleva a la culminación,
de lo que debe ser,
el gozo, de lo inevitable.
Are, yá, la puerta;
no hay cerradura, afuera,
sólo, desde el interior,
puedes, tú, abrir.
Que... ¿cómo lo hago?
¿Cómo lo haces?
pues... no lo sé...
hay un momento,
como en los sueños,
en que, ello, se aparece,
así... de repente,
en tu pensamiento
y se hace forma.
Llegan, ellas, las ideas,
los distintos sentimientos;
las más raras situaciones;
que vagan por la mente
y van apareciendo, solas,
con variados movimientos,
transformados en palabras,
quedándose, en el papel.
¿Cómo lo hago...?
no lo sé;
si fuese Pintor,
éstos, seían mis cuadros;
es sólo casualidad,
que me fije en éstas cosas
y si me dices: “¿Cómo lo haces?”
te respondo: ... no lo sé...
pues... no lo sé...
hay un momento,
como en los sueños,
en que, ello, se aparece,
así... de repente,
en tu pensamiento
y se hace forma.
Llegan, ellas, las ideas,
los distintos sentimientos;
las más raras situaciones;
que vagan por la mente
y van apareciendo, solas,
con variados movimientos,
transformados en palabras,
quedándose, en el papel.
¿Cómo lo hago...?
no lo sé;
si fuese Pintor,
éstos, seían mis cuadros;
es sólo casualidad,
que me fije en éstas cosas
y si me dices: “¿Cómo lo haces?”
te respondo: ... no lo sé...
Esta Noche
Esta noche...
cuando se prendan los astros,
saldré, a bailar, por las calles,
en las alas de mis fantasías
y correre, hasta hallarte,
donde quiera que te encuentres,
para tomarte, en mis brazos
y llevarte con mis locuras,
de romantico enamorado;
Esta noche....
cuando se prendan los astros,
saldré, a bailar, por las calles,
en las alas de mis fantasías
y correre, hasta hallarte,
donde quiera que te encuentres,
para tomarte, en mis brazos
y llevarte con mis locuras,
de romantico enamorado;
Esta noche....
Mundo de sueños
Como quisiera encontrarte,
en el mundo, de mis sueños,
para poder declararte,
lo mucho que, yó, te quiero.
Por que, en sueños, solamente,
podemos ser ganadores
y expresar, sinceramente,
lo que está en nuestros corazones.
Te veía, felíz, sonriendo,
allí, en ese mundo encantador
y me observarías, muy contento,
jugando a ser tu trovador.
Podríamos vivir, todo ne nuevo,
iniciando un juego, como niños,
por que, como sabes, posible es todo,
enel mágico mundo de los sueños.
Escuchándome, con una sonrisa,
sabes, de los sueños, mi mundo
y ante tu vivir, que es cosa seria,
piensas, sin dudar, que soy un necio.
en el mundo, de mis sueños,
para poder declararte,
lo mucho que, yó, te quiero.
Por que, en sueños, solamente,
podemos ser ganadores
y expresar, sinceramente,
lo que está en nuestros corazones.
Te veía, felíz, sonriendo,
allí, en ese mundo encantador
y me observarías, muy contento,
jugando a ser tu trovador.
Podríamos vivir, todo ne nuevo,
iniciando un juego, como niños,
por que, como sabes, posible es todo,
enel mágico mundo de los sueños.
Escuchándome, con una sonrisa,
sabes, de los sueños, mi mundo
y ante tu vivir, que es cosa seria,
piensas, sin dudar, que soy un necio.
Castillo de arena
El paisaje era el que esperabas,
la playa, era encantadora,
corría la briza y dorada era la arena,
la que, con su calor, te llamaba.
Con todos tus sueños e ilusiones,
levantástes castillos, en la area
y, a pesar de las emociones,
tatáste de llevar una vida plena.
Luchaste, con toedas tus fuerzas,
por lograr levantar lor muros,
del castillo, que creías fortaleza
y no eran mas que foso obscuro.
Y con tus manos, borraste lo hecho,
lo que, tanto, te costó edificar,
a pesar del dolor, allí, en el pecho,
la esperanza, tuvístes que sacrificar.
Y ahora, vas a la playa, como antes,
gozas del ambiente, todo parece iqual,
pero, volver a eirgir, castillos rutilantes,
éso, de tu parte, no se logrará, jamás.
la playa, era encantadora,
corría la briza y dorada era la arena,
la que, con su calor, te llamaba.
Con todos tus sueños e ilusiones,
levantástes castillos, en la area
y, a pesar de las emociones,
tatáste de llevar una vida plena.
Luchaste, con toedas tus fuerzas,
por lograr levantar lor muros,
del castillo, que creías fortaleza
y no eran mas que foso obscuro.
Y con tus manos, borraste lo hecho,
lo que, tanto, te costó edificar,
a pesar del dolor, allí, en el pecho,
la esperanza, tuvístes que sacrificar.
Y ahora, vas a la playa, como antes,
gozas del ambiente, todo parece iqual,
pero, volver a eirgir, castillos rutilantes,
éso, de tu parte, no se logrará, jamás.
Paisaje
Rojo clavel....
balcón sevillano, florido,
unos ojos, que te miran,
con cautivadores guiños;
mientras, desde el cielo, campanas,
alarmando las palomas,
por sobre los rojos tejados,
que pintan a la ciudad,
bajo las sombras, de campanarios,
que recuerdan tiemps pasados,
con alegría y sin pena,
será lo que, tú, recuerdes,
si has visitado La Serena.
balcón sevillano, florido,
unos ojos, que te miran,
con cautivadores guiños;
mientras, desde el cielo, campanas,
alarmando las palomas,
por sobre los rojos tejados,
que pintan a la ciudad,
bajo las sombras, de campanarios,
que recuerdan tiemps pasados,
con alegría y sin pena,
será lo que, tú, recuerdes,
si has visitado La Serena.
Lo que se vá
El tiempo, cura las heridas,
y de hierbas, los senderos;
las ilusiones, perdidas,
como sueños pasajeros.
Lo que, ayer, eterno parecía,
se desvanece, como el humo
y lo que sangraba, como herida,
ya sólo es un trazo obscuro.
Lo que iba a ser de roca,
termina, con toda facilidad,
como cristal, la fina copa,
que no resiste la longevidad.
Pero, hay cosas que sorprenden
y provocan cierta confusión,
cuando alquien, inocente, pregunta:
¿Qué pasa con el Amor...?
y de hierbas, los senderos;
las ilusiones, perdidas,
como sueños pasajeros.
Lo que, ayer, eterno parecía,
se desvanece, como el humo
y lo que sangraba, como herida,
ya sólo es un trazo obscuro.
Lo que iba a ser de roca,
termina, con toda facilidad,
como cristal, la fina copa,
que no resiste la longevidad.
Pero, hay cosas que sorprenden
y provocan cierta confusión,
cuando alquien, inocente, pregunta:
¿Qué pasa con el Amor...?
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