Me pides que escriba...
y, escribo;
me pides que ría...
y río,
mas, de mi alma,
¿Quién se acuerda?
Quieren que luche...
y, lucho;
quieren que olvide
y, lo hago,
mas, ¿cómo puede
acallar mi corazón?
Todos anhelan que muestre...
y, muestro;
todos anhelan que enregue...
y, doy,
mas mi alma pregunta:
¿Cuándo recibiré?
Deseo olvidar...
y, estoy tatando;
quiero vivir...
y, voy adelante,
Pero, ¡hasta cuándo
seguiré, solo, escribiendo?
sábado, 11 de febrero de 2017
¿Como sería...?
Si estuviésemos enamorados...
podría ver el Mundo,
con tus ojos curiosos
y lograrías contrar un escudo,
que mi ternura creó.
Si estuviésemos enamorados...
correríamos descalzos, por la hierba,
persiguiendo una ilusión;
mariposa de mil colores,
latido de un solo corazón.
Si estuviésemos enamorados...
podríamos compartir silencios,
entrelazar pensamientos,
sin siquiera hacer un gesto,
declararnos nuestro amor.
Si estuviésemos enamorados...
podría ser parte de tu juventud,
tendrías la fuerza de mi plenitud,
nos apoyaríamos, el uno al otro,
podríamos, la vida, compartir.
Si sólo estuviésemos enamorados....
podría ver el Mundo,
con tus ojos curiosos
y lograrías contrar un escudo,
que mi ternura creó.
Si estuviésemos enamorados...
correríamos descalzos, por la hierba,
persiguiendo una ilusión;
mariposa de mil colores,
latido de un solo corazón.
Si estuviésemos enamorados...
podríamos compartir silencios,
entrelazar pensamientos,
sin siquiera hacer un gesto,
declararnos nuestro amor.
Si estuviésemos enamorados...
podría ser parte de tu juventud,
tendrías la fuerza de mi plenitud,
nos apoyaríamos, el uno al otro,
podríamos, la vida, compartir.
Si sólo estuviésemos enamorados....
Mís propósitos
Yó, no voy a esperar,
tu llamada, por teléfono,
nie esa carta, que no llega,
o cualquiera otra señal.
Nada quiero, ya, saber,
de tu graciosa figura,
con su porte distinguido,
a quién solía admirar.
Ni tampoco, recordar,
el toque, suave, de tus manos
y el paso de tus piés, perfectos,
yó... yó, ya no quiero evocar.
No escuchar tu, suave, voz,
mucho menos, tus consejos,
o, acordarme, de tus besos,
con que me hacías soñar.
Nada quiero, ya, saber
y en ésto no estoy mintiendo,
pero, aunque, yó, no lo desee,
¡siempre, te sigo queiéndo!
tu llamada, por teléfono,
nie esa carta, que no llega,
o cualquiera otra señal.
Nada quiero, ya, saber,
de tu graciosa figura,
con su porte distinguido,
a quién solía admirar.
Ni tampoco, recordar,
el toque, suave, de tus manos
y el paso de tus piés, perfectos,
yó... yó, ya no quiero evocar.
No escuchar tu, suave, voz,
mucho menos, tus consejos,
o, acordarme, de tus besos,
con que me hacías soñar.
Nada quiero, ya, saber
y en ésto no estoy mintiendo,
pero, aunque, yó, no lo desee,
¡siempre, te sigo queiéndo!
Anhelos
Quiero estar, contigo,
en tus horas dulces
y en las que son tristes,
quiero estar también.
Me gusta tu companía,
como also precioso
y el brillo de tus ojos,
me agrada, también.
Te quiero ver, riendo,
firme y decidida,
con tu meta, en la vida,
te quiero, también.
Me gusta lo dulce, de esa mirada,
que llevan tus ojos;
es pura inocencia,
ternura es, también.
Y... estar, a tu lado,
es un bello sueño,
el poder hacerlo,
quimera es, también.
Esoy pletórico, de tantos deseos,
que arden, con fuerte flamas,
más... ¿cómo podría realizarlos,
si no sé cómo te llamas?
en tus horas dulces
y en las que son tristes,
quiero estar también.
Me gusta tu companía,
como also precioso
y el brillo de tus ojos,
me agrada, también.
Te quiero ver, riendo,
firme y decidida,
con tu meta, en la vida,
te quiero, también.
Me gusta lo dulce, de esa mirada,
que llevan tus ojos;
es pura inocencia,
ternura es, también.
Y... estar, a tu lado,
es un bello sueño,
el poder hacerlo,
quimera es, también.
Esoy pletórico, de tantos deseos,
que arden, con fuerte flamas,
más... ¿cómo podría realizarlos,
si no sé cómo te llamas?
miércoles, 8 de febrero de 2017
A tus ojos
Nunca, mis ojos, vieron,
ojos, como los tuyos,
con un mirar tan sereno,
dulces, los ojos, tuyos.
Capaces de transmitir, tus ojos,
toda la pasión del cariño,
pero, al mismo tiempo, tiernos ojos,
como la mirada de un niño. Remansos, de serenidad,
lagos de esperanzas, tus ojos,
calmando, de mi alma, la ansiedad,
cuando fijabas, em mí, tus ojos.
Nunco volveré a encontrar,
con mis ojos, los tuyos,
ni con el amor, que me entragabas,
con esos ojos... los tuyos.
ojos, como los tuyos,
con un mirar tan sereno,
dulces, los ojos, tuyos.
Capaces de transmitir, tus ojos,
toda la pasión del cariño,
pero, al mismo tiempo, tiernos ojos,
como la mirada de un niño. Remansos, de serenidad,
lagos de esperanzas, tus ojos,
calmando, de mi alma, la ansiedad,
cuando fijabas, em mí, tus ojos.
Nunco volveré a encontrar,
con mis ojos, los tuyos,
ni con el amor, que me entragabas,
con esos ojos... los tuyos.
Visión
Aparecístes, en mi vida,
como un rayo de Sol,
entre, por la ventana,
silenciosamente, de pronto,
descubrí que estabas allí.
Te proyectacte, sobre mi horizonte,
con tu espíritu juvenil,
para ahogar mis experiéncias
y mis popósitos, ya forjados,
sin intensión ninguna, sólo sucedió.
Y, en el mundo, gris, de mis días,
pusiste un motivo, valedero,
para sentir, una razón,
por la cual, poder, ver,
de otra manera, el universo mío.
Contigo, ya, he aprendido
a apreciar lo que ofrece
de mágico e ilusionante,
una dulce sonrisa, entregada,
en la brevedad de un encuentro.
He podido compartir, contigo,
el amanecer de la juventud
y en tus ojos, de niña,
he cogido el valor y determinación,
para terminar, cuando, tú, comienzas.
como un rayo de Sol,
entre, por la ventana,
silenciosamente, de pronto,
descubrí que estabas allí.
Te proyectacte, sobre mi horizonte,
con tu espíritu juvenil,
para ahogar mis experiéncias
y mis popósitos, ya forjados,
sin intensión ninguna, sólo sucedió.
Y, en el mundo, gris, de mis días,
pusiste un motivo, valedero,
para sentir, una razón,
por la cual, poder, ver,
de otra manera, el universo mío.
Contigo, ya, he aprendido
a apreciar lo que ofrece
de mágico e ilusionante,
una dulce sonrisa, entregada,
en la brevedad de un encuentro.
He podido compartir, contigo,
el amanecer de la juventud
y en tus ojos, de niña,
he cogido el valor y determinación,
para terminar, cuando, tú, comienzas.
Desde mi alma
Debo expresar lo que siento,
por haber sido hecho, de esta manera,
para conversar de las cosas,
las cuales voy encontrando,
por las que doy, yo, las gracias.
Gracias, por dejarme compartir,
mi vida,
gracias, por hacerlo así;
conjugar los pensamientos
y llegar a todas las gentes.
Gracias, por poder abrir,
los corazones cerrados,
gracias, por demostrar,
que aún hay emociones,
entre los que me han escuchado.
Gracias, por darme la voz,
las palabras y sentimientos,
gracias, por sentir la devoción
que, adentro, mi alma,
lleva al entendimiento.
Gracias, por permitirme,
ver el Mundo,
en forma diferente,
gracias, por hacer, de mí
un Poeta.
por haber sido hecho, de esta manera,
para conversar de las cosas,
las cuales voy encontrando,
por las que doy, yo, las gracias.
Gracias, por dejarme compartir,
mi vida,
gracias, por hacerlo así;
conjugar los pensamientos
y llegar a todas las gentes.
Gracias, por poder abrir,
los corazones cerrados,
gracias, por demostrar,
que aún hay emociones,
entre los que me han escuchado.
Gracias, por darme la voz,
las palabras y sentimientos,
gracias, por sentir la devoción
que, adentro, mi alma,
lleva al entendimiento.
Gracias, por permitirme,
ver el Mundo,
en forma diferente,
gracias, por hacer, de mí
un Poeta.
lunes, 6 de febrero de 2017
Despedida
Adios...
partió, se alejó, de mi vida,
muy lentamente,
como queriendo retardar,
aquel momento,
Su imagen quedó,
pegada a mis retinas,
que, en vano,
trataron de capturar,
esa efírmera belleza.
Dí una mirada, final,
a sus restos
y al voltearme, por postrera vez,
ví, caer, el último pétalo,
de ésa flor, en el jarrón,
que, en un momento pasado,
alegrara, tanto, mi alma.
partió, se alejó, de mi vida,
muy lentamente,
como queriendo retardar,
aquel momento,
Su imagen quedó,
pegada a mis retinas,
que, en vano,
trataron de capturar,
esa efírmera belleza.
Dí una mirada, final,
a sus restos
y al voltearme, por postrera vez,
ví, caer, el último pétalo,
de ésa flor, en el jarrón,
que, en un momento pasado,
alegrara, tanto, mi alma.
Para mí
Voy a callar, mi voz,
pues, a mí, nadie me escucha,
ni se preocupa, en darme,
a mi alma, inspiración.
Soy cual cosa, en el camino,
que, si no se puede mover,
se deja, de lado,
sin que la volvamos a ver.
Silenciaré mi voz,
ya no vale la pena,
el esfuerzo es vane,
nadie me espera, yá.
Pondré, pues, punto final,
a esta comedia de sufrimientos,
que debe guardar, en mi interior
y no contarle a nadie lo que siento.
pues, a mí, nadie me escucha,
ni se preocupa, en darme,
a mi alma, inspiración.
Soy cual cosa, en el camino,
que, si no se puede mover,
se deja, de lado,
sin que la volvamos a ver.
Silenciaré mi voz,
ya no vale la pena,
el esfuerzo es vane,
nadie me espera, yá.
Pondré, pues, punto final,
a esta comedia de sufrimientos,
que debe guardar, en mi interior
y no contarle a nadie lo que siento.
sábado, 28 de enero de 2017
Quien espera
Tú, que esperas,
tras las ventanas,
de tu cuarto, solitario,
a, que llege, el Amor.
Tú, que pasas las horas, largas,
buscando el sueño, que no llega,
por que tu corazón está inquieto,
sin tener a quién amar.
Tú, que al despertarte, a medianoche,
con la sensación de que, algo, falta;
un complemento, para tí
y te abruma la soledad.
Tú, la figura solitaria,
que paseas invisible,
por las calles y avenidas,
buscando, con quién, hablar.
Tú, con la Luna de papel,
vives, con pena y dolor,
deseando, siquiera una vez,
que, a tur cuarto, llegara el Amor.
tras las ventanas,
de tu cuarto, solitario,
a, que llege, el Amor.
Tú, que pasas las horas, largas,
buscando el sueño, que no llega,
por que tu corazón está inquieto,
sin tener a quién amar.
Tú, que al despertarte, a medianoche,
con la sensación de que, algo, falta;
un complemento, para tí
y te abruma la soledad.
Tú, la figura solitaria,
que paseas invisible,
por las calles y avenidas,
buscando, con quién, hablar.
Tú, con la Luna de papel,
vives, con pena y dolor,
deseando, siquiera una vez,
que, a tur cuarto, llegara el Amor.
Volviera
Quiero volver a pisar
los suelos, de me tierra;
respirar sus aires,
volver... regresar...
Anhelo estar allí,
bajo ese cielo,
contemplando el paisaje;
com sueño, desde aquí.
Mientras, más, voy caminando
y cambiando de panoramas,
no importa donde me encuentre,
mi tierra, voy recordando.
Y, en mis ojos, reflejados,
van, un sin fín, de parajes,
de mis suelos, los rincones,
qu viven, por mí, recordados.
Mi deseo, car: volver.
Sentir, con tu vida, la mía,
como cuando, allá, vivía,
bajo tu cielo, encantado.
los suelos, de me tierra;
respirar sus aires,
volver... regresar...
Anhelo estar allí,
bajo ese cielo,
contemplando el paisaje;
com sueño, desde aquí.
Mientras, más, voy caminando
y cambiando de panoramas,
no importa donde me encuentre,
mi tierra, voy recordando.
Y, en mis ojos, reflejados,
van, un sin fín, de parajes,
de mis suelos, los rincones,
qu viven, por mí, recordados.
Mi deseo, car: volver.
Sentir, con tu vida, la mía,
como cuando, allá, vivía,
bajo tu cielo, encantado.
Invernal
El viento, susurra,
entre los árboles
y forma, erráticas, figuras,
bailando, con ondas
entre las lagunas
que, la lluvia, dejó.
El frío, recurre el campo
y en cada objeto que encuentra,
deja su marca de hielo,
con un nimbo desolador,
que, hace, a las cosas,
aparecer solitarlas.
Tras, los húmedos, cristales,
unos ojos, tristes...
un rostro, espera;
las horas pasan
y el vibrar, de un corazón,
en el frío, late, sin repuesta.
Y, en el gélido campo,
dn donde juega, el viento;
los pensamientos, corren,
cual, invisibles, fantasmas,
entre, las cortinas, que tramó la lluvia,
en un día invernal.
entre los árboles
y forma, erráticas, figuras,
bailando, con ondas
entre las lagunas
que, la lluvia, dejó.
El frío, recurre el campo
y en cada objeto que encuentra,
deja su marca de hielo,
con un nimbo desolador,
que, hace, a las cosas,
aparecer solitarlas.
Tras, los húmedos, cristales,
unos ojos, tristes...
un rostro, espera;
las horas pasan
y el vibrar, de un corazón,
en el frío, late, sin repuesta.
Y, en el gélido campo,
dn donde juega, el viento;
los pensamientos, corren,
cual, invisibles, fantasmas,
entre, las cortinas, que tramó la lluvia,
en un día invernal.
Tu puerta
¿En dónde está la puerta,
hacia el mundo interior,
en donde mora tu alma
y tu corazón?
¿Cuál es la puerta
que lleva a tu vida
y lo que, ella, significa,
para existir?
¿Por qué ocultas la puerta
que conduce a tu amor,
si sabes da la soledad,
que, a tu lado, permanece?
No ocultes la puerta,
que lleva a la culminación,
de lo que debe ser,
el gozo, de lo inevitable.
Are, yá, la puerta;
no hay cerradura, afuera,
sólo, desde el interior,
puedes, tú, abrir.
hacia el mundo interior,
en donde mora tu alma
y tu corazón?
¿Cuál es la puerta
que lleva a tu vida
y lo que, ella, significa,
para existir?
¿Por qué ocultas la puerta
que conduce a tu amor,
si sabes da la soledad,
que, a tu lado, permanece?
No ocultes la puerta,
que lleva a la culminación,
de lo que debe ser,
el gozo, de lo inevitable.
Are, yá, la puerta;
no hay cerradura, afuera,
sólo, desde el interior,
puedes, tú, abrir.
Que... ¿cómo lo hago?
¿Cómo lo haces?
pues... no lo sé...
hay un momento,
como en los sueños,
en que, ello, se aparece,
así... de repente,
en tu pensamiento
y se hace forma.
Llegan, ellas, las ideas,
los distintos sentimientos;
las más raras situaciones;
que vagan por la mente
y van apareciendo, solas,
con variados movimientos,
transformados en palabras,
quedándose, en el papel.
¿Cómo lo hago...?
no lo sé;
si fuese Pintor,
éstos, seían mis cuadros;
es sólo casualidad,
que me fije en éstas cosas
y si me dices: “¿Cómo lo haces?”
te respondo: ... no lo sé...
pues... no lo sé...
hay un momento,
como en los sueños,
en que, ello, se aparece,
así... de repente,
en tu pensamiento
y se hace forma.
Llegan, ellas, las ideas,
los distintos sentimientos;
las más raras situaciones;
que vagan por la mente
y van apareciendo, solas,
con variados movimientos,
transformados en palabras,
quedándose, en el papel.
¿Cómo lo hago...?
no lo sé;
si fuese Pintor,
éstos, seían mis cuadros;
es sólo casualidad,
que me fije en éstas cosas
y si me dices: “¿Cómo lo haces?”
te respondo: ... no lo sé...
Esta Noche
Esta noche...
cuando se prendan los astros,
saldré, a bailar, por las calles,
en las alas de mis fantasías
y correre, hasta hallarte,
donde quiera que te encuentres,
para tomarte, en mis brazos
y llevarte con mis locuras,
de romantico enamorado;
Esta noche....
cuando se prendan los astros,
saldré, a bailar, por las calles,
en las alas de mis fantasías
y correre, hasta hallarte,
donde quiera que te encuentres,
para tomarte, en mis brazos
y llevarte con mis locuras,
de romantico enamorado;
Esta noche....
Mundo de sueños
Como quisiera encontrarte,
en el mundo, de mis sueños,
para poder declararte,
lo mucho que, yó, te quiero.
Por que, en sueños, solamente,
podemos ser ganadores
y expresar, sinceramente,
lo que está en nuestros corazones.
Te veía, felíz, sonriendo,
allí, en ese mundo encantador
y me observarías, muy contento,
jugando a ser tu trovador.
Podríamos vivir, todo ne nuevo,
iniciando un juego, como niños,
por que, como sabes, posible es todo,
enel mágico mundo de los sueños.
Escuchándome, con una sonrisa,
sabes, de los sueños, mi mundo
y ante tu vivir, que es cosa seria,
piensas, sin dudar, que soy un necio.
en el mundo, de mis sueños,
para poder declararte,
lo mucho que, yó, te quiero.
Por que, en sueños, solamente,
podemos ser ganadores
y expresar, sinceramente,
lo que está en nuestros corazones.
Te veía, felíz, sonriendo,
allí, en ese mundo encantador
y me observarías, muy contento,
jugando a ser tu trovador.
Podríamos vivir, todo ne nuevo,
iniciando un juego, como niños,
por que, como sabes, posible es todo,
enel mágico mundo de los sueños.
Escuchándome, con una sonrisa,
sabes, de los sueños, mi mundo
y ante tu vivir, que es cosa seria,
piensas, sin dudar, que soy un necio.
Castillo de arena
El paisaje era el que esperabas,
la playa, era encantadora,
corría la briza y dorada era la arena,
la que, con su calor, te llamaba.
Con todos tus sueños e ilusiones,
levantástes castillos, en la area
y, a pesar de las emociones,
tatáste de llevar una vida plena.
Luchaste, con toedas tus fuerzas,
por lograr levantar lor muros,
del castillo, que creías fortaleza
y no eran mas que foso obscuro.
Y con tus manos, borraste lo hecho,
lo que, tanto, te costó edificar,
a pesar del dolor, allí, en el pecho,
la esperanza, tuvístes que sacrificar.
Y ahora, vas a la playa, como antes,
gozas del ambiente, todo parece iqual,
pero, volver a eirgir, castillos rutilantes,
éso, de tu parte, no se logrará, jamás.
la playa, era encantadora,
corría la briza y dorada era la arena,
la que, con su calor, te llamaba.
Con todos tus sueños e ilusiones,
levantástes castillos, en la area
y, a pesar de las emociones,
tatáste de llevar una vida plena.
Luchaste, con toedas tus fuerzas,
por lograr levantar lor muros,
del castillo, que creías fortaleza
y no eran mas que foso obscuro.
Y con tus manos, borraste lo hecho,
lo que, tanto, te costó edificar,
a pesar del dolor, allí, en el pecho,
la esperanza, tuvístes que sacrificar.
Y ahora, vas a la playa, como antes,
gozas del ambiente, todo parece iqual,
pero, volver a eirgir, castillos rutilantes,
éso, de tu parte, no se logrará, jamás.
Paisaje
Rojo clavel....
balcón sevillano, florido,
unos ojos, que te miran,
con cautivadores guiños;
mientras, desde el cielo, campanas,
alarmando las palomas,
por sobre los rojos tejados,
que pintan a la ciudad,
bajo las sombras, de campanarios,
que recuerdan tiemps pasados,
con alegría y sin pena,
será lo que, tú, recuerdes,
si has visitado La Serena.
balcón sevillano, florido,
unos ojos, que te miran,
con cautivadores guiños;
mientras, desde el cielo, campanas,
alarmando las palomas,
por sobre los rojos tejados,
que pintan a la ciudad,
bajo las sombras, de campanarios,
que recuerdan tiemps pasados,
con alegría y sin pena,
será lo que, tú, recuerdes,
si has visitado La Serena.
Lo que se vá
El tiempo, cura las heridas,
y de hierbas, los senderos;
las ilusiones, perdidas,
como sueños pasajeros.
Lo que, ayer, eterno parecía,
se desvanece, como el humo
y lo que sangraba, como herida,
ya sólo es un trazo obscuro.
Lo que iba a ser de roca,
termina, con toda facilidad,
como cristal, la fina copa,
que no resiste la longevidad.
Pero, hay cosas que sorprenden
y provocan cierta confusión,
cuando alquien, inocente, pregunta:
¿Qué pasa con el Amor...?
y de hierbas, los senderos;
las ilusiones, perdidas,
como sueños pasajeros.
Lo que, ayer, eterno parecía,
se desvanece, como el humo
y lo que sangraba, como herida,
ya sólo es un trazo obscuro.
Lo que iba a ser de roca,
termina, con toda facilidad,
como cristal, la fina copa,
que no resiste la longevidad.
Pero, hay cosas que sorprenden
y provocan cierta confusión,
cuando alquien, inocente, pregunta:
¿Qué pasa con el Amor...?
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