martes, 18 de octubre de 2016

Ojos grandes

Moreno niño pompino
de los grandes ojos pardos
el qu, cuidando sus cabras,
echa su alma a volar.

Sueña que un día, mañana,
bajará a ver el mar
y abrirá mucho sus ojos
para saber si es verdad.

Sus ojos vuelan hasta el horizonte
más lejos de lo que el Condor vá,
pensando siémpre en el Océano:
“el mar... el mar... ¿cómo será?

Cuando desde los cerros se derrama la noche
el niño pampino se va a descansar
y bajo las estrellas que velan su sueño
el alma del niño se va hacia la mar.

Niño pampino, el de los ojos grandes
tus ansias de oceáno no podrás realizar,
pues eres pobre y vives tan lejos
qu te irás de la tierra sin jamás ver el mar.

lunes, 17 de octubre de 2016

Nuestros caminos

Yo no quiero recorrer el viejo camino,
que solía ser el mío, en el lejano ayer;
han crecido, ya, las zarzas y enramadas,
y mi amado sendero, ya no lo puedo ver.

Es muy pesada la carga, que sorporto,
en medio de la senda estoy en soledad,
soy aquel que se quedó, cansado de esperar,
a la orilla de la vida, aguardando la verdad.

Han pasado las Estaciones y nada cambió, jamás,
es siempre el mismo ambiente, la misma sensación
el viejo camino no se abrirá nunca más,
todo evoca la ruina, todo es desolación.

Y, hay momentos, en que, por espejismos,
la vista se hace clara, el peso desaparece...
es una lástima, pues, ya no somos los mismos
y el Destino que iniciamos, ya no nos pertenece.

Lo que quiero dar

Lo que, yó, quiero dar...
un cántico de regocijo,
un tañir de campanas,
un gozo al corazón.

Un compartir de las cosas,
tu carga ayudarte a llevar,
ser de tus penas consuelo,
dar alegría a tu hogar.

Entregar, mi  corazón, sonriente,
estrecharte en un abrazo,
poner calor, en ése contacto
y marchar, alta la frente.

Como niños, en una gran ronda,
rompen, todos, a cantar,
divertiéndono, como nunca,
celebrar la Natividad.

Como quisiera, yo, darme...
un trocito a cada cual;
dar un poco de mi vida,
querérles cada día más.

Lo que, yó, quisiera dar,
es algo tan grande, tan lindo
que solo puedo decirles
que es Amor... nada más.

Cascos en el estrecho

En Punta Arenas (Sur de Chile)
yacen en una playa ovidada:

Viejos cascos...
yacentes junto el mar,
rumores de otras playas,
entre sus mástiles,
aún estan.

Compañeros de otras vidas,
de distintos mares y vijías,
aún sueñan,
volver a nevegar.

Son ancianos, de brazos vacíos,
que reposan, después del temporal
recordando su, hijos ya idos
y el mar, que no tiene edad.

Y, allí están, tenidos, rotos,
olvidados en la Posteridad,
deshojándose, yéndose, poco a poco,
entre la humedad, del mar.

Adios, adios, viejos marinos,
el Caleuche, los levanta a navegar
y el espíritu será libre en los oceanos,
mientras se deslizen haia la Eternidad.

domingo, 2 de octubre de 2016

Lo que escuchaste

Al conjura de la voz, que te leía,
tembló, tu alma, al escuchar el verso amor;
quizA, en aquella hora, recordabas,
en algún lugar del corazón.

Tus ojos, tan serenos, parpadearon
y un also de inquietud turbó tu faz,
al decir:"me gusta esa palabra..."
por que sabías que, aquello, era verdad.

Es un secreto que, solo tú, conoces,
lo que deseas y no puedes decir;
manifestar lo que realmente quieres
y que tienes que guardarte para tí.

Atravéte... Y, no creas en el tiempo,
haz tu propio camino, sin dudar,
que dándole alegría a tu propia alma,
podrá conjugar el verbo Amor.

Esperanza

Sal del caracol, que a tí, te encierra,
disfruta del universo que está a tu alrededor,
no vivas en el bloque de tus pensamientos:
entrégate al Amor.

Mira cuánto hay de bello en la vida,
un horizonte te espera, ven a compartir,
disfruta de los días del mundo que te aguarda
y cuando llegue el Alba, tendrás tu Porvenir.

No estás sólo en la Vida, hay alguien que te espera,
aunque te creas isla hay tierras más allá,
del horizonte, estrecho, en que te has confinado,
no sigas en aislamiento, ven, sale a caminar.

La edad no cuenta mucho, no importan esos años,
lo mismo si eres joven, si tienes más edad,
sólo interesa tu vida y lo que, ella representa,
sera enfrentar al mundo y, con ello, a Tu Verdad.

sábado, 1 de octubre de 2016

Cavilando

El río baja desde la montaña a besaarse con la mar,
las nubes suben al sielo para jugar con el Sol:
en este ciclo eterno, mi alma te busca... Dime:
¿tendré la dicha, un día, de llegarte a encontrar?

Cuánto he buscado e la Distancia y en el Tiempo,
haciéndome ilusiones que nunca viviran;
espectador de la Vida, está escrito, es mi destino
y no poder, nunca, encontrar felicidad.

Amargura

No quiero verte, porque me pones triste,
no quiero que me hables, porque me haces mal
y aunque me vuelva loco por estar contigo,
debo olvidarme de lo que supe amar.

Nunca estás, cuando te necesito...
no me dejas la oportunidad de compartir,
solo aparesces cuando asoma tu deseo,
y no te importa, para nada, mi sufrir.

Quisiera saber (Para quién se quea absorto, de repente)

Quisiera saber qué piensas
cuando no miran tus ojos,
cuando se pierden, lejanos,
hilando ideas y antojos,
aislados de mundo frío,
que gira a tu alrededor,
mientra, tú, sufres o ries,
al compás de una canción,
que tu ánimo te entrega,
en ése instante supremo,
cuando no miran tus ojos.

Pensé

La Vida, es una sonrisa,
es por éso que quiro cantar,
ya que, si yó esoy contento,
el Mundo, también lo estará.

Cuando me vaya

Al partir me iré cantando,
no quiero penas tras de mí,
viví mis días plenamente
y, por mis recuerdos...
dirán que no me fuí.

Con alegría rojde por la vida,
bajo el Sol que me alumbró
y la Luna de mis sueños,
de la etapa que viví;
cantándo me he ido yó.

A Ustedes

Me siento agradecido
por lo que me ha correspondido,
de mi parte de la Vida,
de lo que hae concedido.

A quienes me han escuchado,
de los que han estado conmigo,
incluso, a los que he amado
sin ser correspondido.

De todos algo ha quedado...
un gesto, un símbolo, un motivo,
que me han dado experiencias
y, a mi vida, un sentido.

Y para tí, que ahora me oyes,
dándome tiempo de tu vida,
también recibe mi amor,
por ser parte del alma mía.

Fantasia

Voy a abrir, de par en par,
las puertas de la Vida:
quiero empezar un festejo,
que el alma me está pidiendo;
voy a arrojar a las Penas,
haré lo que estoy sintiendo.

Saldré a correr por los tejados
y tomaré las estrellas,
haciéndo malabarismos,
jugaaré con todas ellas;
iré a saltar a la cuerda,
con el arco iris soñado.

De lluvia me haré una capa
y con neblina, adornado,
iré al encuentro de las Estaciones,
con mi espíritu encantado.

Voy a beber, hasta el fondo,
la copa de los sentimientos;
no la que contiene los tristes,
sino la que nos pone contentos.

A cada mujer daré una flor...
a cada hombre, la mano;
pondré generocidad en ese gesto
y me sentiré más humano.

Para cada corazón, seré conquistado...
a la fantasía del niño, pondré alas;
daré la comrención que esperan los ancianos
y al sueño adolescente daré todas las galas.

Y una vez que haya vivido todos mis sueños,
sintandos mia fantasías en color,
me arrodillaré, humilde, en la tierra,
y por todo lo hecho, daré gracias al Señor.

Actitúd

Quiero, absurde, reírme de la Vida,
por no entrgarme lo que, yó, deseo;
anhelo pararme, estando de rodillas
y demostrarme que, ya, no siento miedo.

Si esperar es agonizar un poco...
hace ya mucho tiempo, que, yó, espero;
lucharé mientras tenga un also de vida
y djaré de hacerlo, solamente, si estoy muerto.

Como cuando la nieve cubre al sauce,
debo inclinarme, humilde, ante la Vida,
para alzarme, pasada la tormenta,
sacudiendo los pesares que tiene el almamía.

Miénta más lágrimas deba, yó, enjugar,
más amlia la sonrisa debere esgrimir
y nó, como el payaso que sufre por actuar,
yó, debe siempre alegrarme por vivir.

Como en el desierto, el espejísmo,
cada día, más lejos, veo mi horizontej
y trato de alcanzarlo, corre que corre...
desde que sale el Sol, hasta que se asconde.

Y cada vez que mis sueños se escapan,
me esfuerzo, cara al cielo, por tomarlos,
retenerlos, meterlos en el pecho
y marchar, sequir siempre adelante.

Es por éso que quiro reirme de la Vida,
quiro darme fuerzas para vivir mi Destino,
para desafiarme, cara a cara, con la suerte esquiva
y, siempre sonriente, sequir por mi camino.

El sapito y la luna

Pues, señor, érase un sapito
que moraba en una laguna
y, por esas cosas de la vida,
se enamoró de la luna.

Cuando llegaba el Ocaso
lanzaba el sapityo su canción,
esperando el aparecer, en el horizonte,
el objeto de su adoración.

Aparecia, Ella, en el cielo
con su aire de gean dama
y, el sapito, la admiraba
hasta llegar la mañana.

Ante esta situación singular,
el sapito se consolaba, a su manera,
muy serio, poniéndose a pensar
en lo dificil de ésta, su prueba:

"Por que estamos muy lejanos
esperanza no hay ninguna,
ella, vagando en el espacio
y, yó, en esta laguna...

Pero, soy afortunado en ternerla,
aunque sea en la distancia,
por que gracias a la Naturaleza
puedo, in mi laguna, retratarla."

El Sapito besaba a su amada
en la laguna, su espejo,
cuando la vía reflejada,
con el Amor en su pecho.

Todos los demás se admiraban
de este romance, tan dispar,
y sin duda criticaban
por no saber lo que es amar.

El sapito ha sido felíz, éso siquiera,
a pesar de estar my sólo en la laguna,
además de hecho de estar muy lejos
y haberse enamorado de la Luna.

Sensaciones


Camino de la montaña,
sendero de heirba fresca,
aire, muro, de la campiña,
flores que traen fiesta.

Sintiéndo la vida,
por los poros de mi piel,
se que estoy vivo,
gracias a Dios, a Él.

El rumor de los pájaros,
trinos que cruzan el aire,
la danza del viento, entre las hojas,
la piedra que pisa mi planta,
sensaciones que llevo adentro,
como mi propio nacer.

El aliento del Sol, sobre mí,
conforta mi cuerpo y mi alma;
siénto la calidéz de la Vida:
hay júbilo e mi corazón.

Tengo ganas de cantar
y, yá, estoy aprendiendo.
No importa el mal que pueda existir,
ni las penas que puedan haber,
sin siquiera, ser obstáculo para vivir,
el simple hecho de que, yó, no pueda ver.