Quiero, absurde, reírme de la Vida,
por no entrgarme lo que, yó, deseo;
anhelo pararme, estando de rodillas
y demostrarme que, ya, no siento miedo.
Si esperar es agonizar un poco...
hace ya mucho tiempo, que, yó, espero;
lucharé mientras tenga un also de vida
y djaré de hacerlo, solamente, si estoy muerto.
Como cuando la nieve cubre al sauce,
debo inclinarme, humilde, ante la Vida,
para alzarme, pasada la tormenta,
sacudiendo los pesares que tiene el almamía.
Miénta más lágrimas deba, yó, enjugar,
más amlia la sonrisa debere esgrimir
y nó, como el payaso que sufre por actuar,
yó, debe siempre alegrarme por vivir.
Como en el desierto, el espejísmo,
cada día, más lejos, veo mi horizontej
y trato de alcanzarlo, corre que corre...
desde que sale el Sol, hasta que se asconde.
Y cada vez que mis sueños se escapan,
me esfuerzo, cara al cielo, por tomarlos,
retenerlos, meterlos en el pecho
y marchar, sequir siempre adelante.
Es por éso que quiro reirme de la Vida,
quiro darme fuerzas para vivir mi Destino,
para desafiarme, cara a cara, con la suerte esquiva
y, siempre sonriente, sequir por mi camino.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario