Mira, estes palabras son para tí,
para que las lees, en voz alta,
sientas mi presencia
y para que te acuerdes de mí.
Llgué a una etapa de tu vida,
por que, así, lo quizo el Destino,
para llenar una página, de tu existencia,
la cual estaba vacía... .
Contigo, ilusianado, comence a volar,
desplegando mis alas, por la Vida,
no pensando en el triste despertar,
ni en efecto, que tendría, en tí, el mañana.
Me sentí humilde... también poderso;
hombre duro, fuerte y, otra vez fuí niño;
tenía a alguien, a quien pedir apoyo,
y me sentí feliz, por darte mi cariño.
No podía concebir, sin tí, mi mundo,
ni creer que fueras parte de mis vivencias,
quedando, para siempre, con mi futuro,
como una continución, de mi existencia.
¡Ay, Diós, mío! ... Cuánto te amé... .
cómo te hice parte de mis sensaciones,
que hasta del Mundo, por tí, me olvidé,
por sentirme abrio, de tus emociones.
En un reino de ilusión, fuí Rey, un día,
por la gracia, que le distes, a mi corazón,
que vivía emocionado, por que, tú, me querías,
aunque la realidad del Mundo en me diera la razón.
Y... la luz, en la ventana, para mí, se apagó;
ya dadie me esperaré, al morir el día,
lo que ayer era Amor, en un momento, se olvidó
y el Silencio, creció, en el Ócaso, como una despedida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario