miércoles, 16 de noviembre de 2016

El peregrino

Soy un peregrino que ha llegado hasta tu puerta,
por esas cosas del Destino, me hayo hoy aquí,
tratando de avenzar, entre mis hojas muertas;
de pronto, me ha encontrado que, ya, estoy junto a tí.

Del camino, recorrido, estoy llena de recuerdos,
que estan en el Pasado, que es como debe ser;
los errores cometidos deben ser olvidados
y aquardar, con esperanza, un nuevo renacer.

No quiero llorar penas, por que, éso, es recordar,
quiero que venga el tiempo, en que todo se olvida,
y en suaves sonrisas trocaremos el pesar.

No, no me preguntes, nada, sobre mi pasado,
el tuyo, no me importa, pues así ha de ser;
solo piensa, ahora, que recíén ha nacido,
y que inicias en tu vida un nuevo amanecer.

Como con la tierra, que pisas, ten confianza en mí,
piensa que, antes de pedir, quiero darme entero,
para compartir una sonrisa, junto a tí,
junto con mis mejores deseos, por que, en éso, soy cincero.

La Vida, es tan corta, que no podemos desperdiciar,
ni un momento de ella, para darle al corazón,
un instante siquiera, para poder gozar,
de un gesto de amistad, o un toque de emoción.

Un viajero que hace un alto, en su peregrinar,
para recreer su espíritu y su tiempo,
deteniéndose en donde te puedas, tú, encontrar,
para mostrarte su alma y sentimientos.

Y, para completar la escena, sonrie,
el momento será más dulce, más tierna la sensación;
verá como todo, a tu alrededor, cambia:
tendrás luz, en tus ojos y Amor, en tu corazón.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario