Después de vivir, en sombras,
Salí, a recorrar, caminos
y a buscar las alondras,
para gozas, con sus trinos.
Escapando de Desierto,
del cielo, busqué, sus aguas,
para saber, si era cierto,
que, aún, existía el Amor.
Y, he trepado a las cumbres:
gritándoles, mi dolor,
para me, gran desconsuelo,
¡ ni el Eco, me contestó!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario