Si, me preguntas...
¿Qué espero, de la vida...?
yó, te respondo que... Nada;
he vivido, por el Mundo,
como causa perdida
y, la razón de mi vida,
es historia pasada.
Lo único recatable es el orgullo,
para no darme por vencido
y, caer, como árbol viejo,
al ver la enormidad de me fracaso.
De quién todo pudo tener,
pero, por esas cosas de la vida,
debe conformarse con lo que no pudo ser.
Sí.... debí nacer quivocado,
en otro mundo, en dimensión distinta;
nadie habla me lenguaje
y, mis ideas, nadie escucha,
siendo lo peor, a nadie importa,
si lo que digo, o hago, es cierto,
o cuál es la razón de mi existencia.
Al costado de me lecho, he creado,
un feretro, negro, que me espera;
anhelo asotarme, un día,
y pasar, sencillamente, a la otra vida,
sin molestar a nadie,
ni buscando, en esa hora despedidas;
ni a quién echar de menos, por amarme.
Y aquí estoy... pasivo;
floto, en el torrente, de la vida;
nada me intereza, o me motiva;
de forjar mi existencia ha fracasado,
solo me queda vivir, disminuído,
agotándome, poco a poco, cual quimera,
que creímos real y sólo era mentira.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario