Estas viejo y cansado,
tu mirada es triste,
has llegado al ocaso
de tu vida felíz.
Los años, ya te pesan;
te mueves torpemente,
miras pasar el mundo
sin importarte ya más.
Tu viejo corazón suspira
por la fuerza, ida , del ayer
y evocas, con nostalgia y pena,
a aquella vida que se fué.
Y, agotado anciano, reposas
las horas largas en tu rincón
viendo cómo van las cosas
del Universo que está a tu alrededor.
Pero, sigues felíz, no estás solo;
hay alguien que te vela,
calma tus ansias, te vigila,
abrigando tu cuerpo, con amor.
Y un día cualquiera, tu alma
tranquila volará hasta el cielo,
porque así la has merecido
aunque seas solo....un perro.
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